junio 10, 2016

DETOX a la queja


Nos quejamos del tiempo, del tráfico, de nuestros vecinos. Nos quejamos de los trenes con retraso, cuando no encontramos algo y del precio de la gasolina. Nos quejamos de nuestro trabajo o de la falta de él. Somos la sociedad de la queja rápida y esta en nuestras manos ponerle remedio.


"Puedes quejarte que las rosas tienen espinas o puedes alegrarte de que las espinas tengan rosas." - Tom Wilson.

Quejarse

La vida no es perfecta, nunca lo ha sido y nunca lo será. Porqué, pues, insistimos en quejarnos de sus imperfecciones? La verdad es que no lo sé, lo que sí sé es que soy una quejica nata y mi familia puede dar fe de ello.

Mi novio me dice que soy una justiciera y, en según qué circunstancias, remarcar un acto de injusticia puede ser bueno y hasta necesario. No obstante, la mayoría de veces expresar nuestro sentimiento de insatisfacción, resentimiento y/o dolor es nuestra respuesta natural.

Esta respuesta espontánea y normal está lejos de ser saludable. Cuánto más nos quejamos, más necesidad tenemos de quejarnos y, de hecho, nada positivo puede surgir como consecuencia de esta reacción.

¿QUÉ PASA CUANDO NOS QUEJAMOS?

1 |   Promueve una actitud negativa

Quejarnos dirige nuestra atención hacia los aspectos y las circunstancias negativas que nos rodean. Centrarnos en lo negativo sólo trae más negatividad. La queja nunca trae felicidad sólo nos hunde más hacia la miseria.

2 |  No hace cambiar las circunstancias

Quejarnos no hará variar nada. Las acciones que tomemos al respeto lo harán.

3 |  Modo-Víctima

El origen de tanta queja suele estar en la culpa y la culpa es el gran obstáculo que nos encontramos cuando queremos cambiar.

4 |  No nos deja valorar la incomodidad

La incomodidad puede conllevar grandes beneficios para nuestras vidas. Hay muchísimas lecciones que sólo vamos a aprender en situaciones de incomodidad como la paciencia y la perseverancia.

Detox de la queja! 10 consejos para evitar quejarnos tanto.



Por todo eso, quejarnos menos puede conllevar grandes beneficios. Nos hará centrarnos en lo bueno y dejar espacio a la gratitud. ¿Cómo lo podemos hacer? Estos pequeños pasos nos pueden ayudar.

1 | ACEPTACIÓN

Lo primero que podemos hacer es aceptar que estamos a disgusto con una situación. Sólo siendo conscientes y aceptando que estamos incómodos con algo vamos a ser capaces de encontrar soluciones.

2 | CAMBIO

Estar dispuestas a cambiar. Muchas nos quejamos porqué nunca hemos considerado no hacerlo. Nadie nos ha advertido de lo dañino que puede ser para nuestra salud mental. Pero cuando se nos da la opción, estoy convencida que todas preferimos la positividad, la alegría y pasar de la queja. Sólo tenemos que dispuestos a dejarlo.

3 | RECONOCE QUE EL MUNDO ES IMPERFECTO

La vida no nos da siempre lo que queremos o esperamos. Hay problemas, dilemas y dolor. Y es normal Cuanto antes dejemos de resistirnos a aceptar el mundo tal y como es, antes vamos a entender que la vida también tiene momentos difíciles que son igual de necesarios que los felices y que no somos los únicos en tenerlos.

4 | CRÍTICA CONSTRUCTIVA vs QUEJA

En algunas situaciones puede ser apropiado destacar alguna situación injusta o incorrecta. Tenemos que aprender a descifrar si se puede hacer algo en esas situaciones. Si no es así, quejarnos no aportará nada a la situación y en ese caso es mejor evitarlo.

5 | EL MOMENTO PREFERIDO PARA QUEJARTE

¿Hay alguna momento del día en el que eres más propensa a quejarte? ¿Por la mañana, tarde o noche? ¿Cuando tu pareja llega a casa? ¿Cuando quedas con tus amigos? ¿En la máquina de café con tus amigos compañeros de trabajo? Detecta cuál es e intenta evitar la situación.

Mi novio pasa casi toda la semana fuera por trabajo y me di cuenta que cuando me llamaba por la noche sólo hacía que quejarme de todo lo que había pasado durante el día. No voy a evitar la llamada pero sí que intento no repasar el día con todo lo "malo" que ha pasado y volver a darle fuerza.

6 | MÁRCATE OBJETIVOS

Experimenta. No te propongas no quejarte nunca más. No lo vas a conseguir y te vas a frustrar contigo misma. Proponte, en cambio, un periodo de tiempo cortito en el que puedes estar totalmente consciente y concentrado en tu objetivo. Por ejemplo, intenta estar todo 1 día sin quejarte.

7 | DATE UN CAPRICHO

Fija un límite de tiempo, por ejemplo, 15 minutos durante los que te puedes quejar de todo lo que quieras. Grita, chilla y cuando hayan pasado esos 15 minutos, ya está vuelta a la positividad!

8 | ESCRÍBELO

Quedarse las cosas no es sano! Por eso si estamos muy disgustados por una situación una buena manera de coger perspectiva del problema es escribirlo, redactar todo lo que te pasa con él. Las veces que he usado esta técnica he conseguido relativizar el problema y hasta darle un toque de humor.

9 | CÉNTRATE EN LA SOLUCIÓN

Cuando hay un problema tenemos que evitar regodearnos en él e intentar solucionarlo. Es mejor un ¿Cómo puedo solucionarlo? que un ¡Estoy harta de esta situación!.

10 | EL LADO BUENO DE LAS COSAS

Ver el lado bueno de las cosas no es siempre una tarea fácil pero es la mejor opción. Y, por mucho que a veces cueste verlo, siempre hay algo positivo en cada situación, sólo tenemos que encontrarlo. Por ejemplo, si tu pareja ha ordenado tus cosas y las ha puesto donde no toca, en lugar de empezar a quejarnos lo mejor es pensar que se ve todo mucho más ordenado y que lo ha hecho con buena intención. Así que, a buscar!

¿Tienes algún truquillo para evitar la quejitis aguda?

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